Uno de los múltiples beneficios de utilizar tuberías de PVC en sistemas de canalización es la alta resistencia de este material, lo cual permite que los tubos permanezcan inalterables ante una gran variedad de productos químicos, eviten la corrosión y tengan una menor tasa de ruptura.
Aun así, pese a que el PVC apenas ofrece oposición al flujo de líquidos, es necesario el mantenimiento industrial de las canalizaciones para garantizar el buen funcionamiento del sistema permanentemente, así como alargar la vida útil de la instalación.
Este mantenimiento industrial pasa tanto por la óptima limpieza de tuberías como por la aplicación de medidas preventivas que eviten posibles problemas o, en caso de que se produzcan, permitan su pronta resolución.
Importancia del mantenimiento industrial de tuberías de PVC
El propio funcionamiento del sistema de canalización en el que se instalan las tuberías, ya sean de saneamiento o de drenaje, hace sean necesarias su supervisión y limpieza, es decir, que se lleve a cabo su mantenimiento de manera regular.
Si bien las tuberías de PVC permiten un flujo más eficiente de los líquidos y ofrecen una mayor resistencia química que otros materiales, en sistemas de saneamiento y desagües pueden formarse sedimentos o acumularse desechos que afecten el funcionamiento del sistema, reduciendo su eficacia o incluso provocando su colapso.
También en las tuberías de PVC utilizadas en sistemas de canalización que requieren alta resistencia estructural, como los tubos reforzados con hormigón en grandes obras, pueden formarse obstrucciones o resistencias que disminuyan la eficiencia de la instalación y aceleren su desgaste. Es fundamental controlar los residuos dejados por los fluidos que atraviesan el sistema; así como el estado de la instalación, que puede verse afectado por fenómenos meteorológicos, un uso inadecuado o, simplemente, el paso del tiempo.
Por qué es necesario el mantenimiento industrial en sistemas de canalización
Así pues, el principal motivo para el mantenimiento industrial de las tuberías es la optimización del sistema en el que se encuentren instaladas. La falta de mantenimiento puede provocar un descenso en el rendimiento de la instalación, lo cual se traduce en menos productividad y mayor consumo energético.
El objetivo del mantenimiento de las tuberías y otros elementos de los sistemas de canalización es que ofrezcan el servicio para el que han sido diseñados en las mejores condiciones, pero también que puedan responder de la mejor manera ante imprevistos. Se trate de tuberías de PVC para la canalización de aguas pluviales o residuales, de gas o de fluidos químicos que pueden ser tóxicos, es vital garantizar la seguridad del sistema. Al realizar un mantenimiento preventivo que se asegure de que la instalación y las tuberías están en perfecto estado, se minimizan los riesgos ante posibles fugas, accidentes o circunstancias extraordinarias que puedan afectar a las canalizaciones.
El riesgo al que se expone la instalación por falta de mantenimiento no se limita al funcionamiento y la integridad del sistema de canalización, sino que también es una cuestión de salubridad. Teniendo en cuenta el tipo de fluidos que se canalizan, un mal mantenimiento de la instalación puede derivar en la aparición de focos de infección por plagas, fugas o acumulación de sustancias tóxicas como aguas fecales o químicos peligrosos.
Otra de las razones que hacen necesario el mantenimiento industrial de las tuberías de PVC en grandes obras es facilitar el cumplimiento de la normativa, tanto en materia de protección medioambiental como requerimientos técnicos. En PipeLoc, contamos con las certificaciones ISO 9001 e ISO 14001 que constatan que, a la hora de diseñar, fabricar e instalar nuestras tuberías de PVC, cumplimos los requisitos establecidos por estas normas en cuanto a calidad y gestión medioambiental; sin embargo, para garantizar que estas cualidades permanecen en los tubos durante toda su vida útil, es necesario realizar comprobaciones y limpiar las tuberías de manera habitual.
Limpieza de tuberías de PVC de gran diámetro
La canalización de fluidos inevitablemente deja un rastro en las tuberías que se utilizan para recogerlos, transportarlos y desaguarlos. En estos sistemas, sea de manera natural o por acción antrópica, los líquidos contienen todo tipo de elementos (tierra, cemento, residuos orgánicos, etc.) que producen sedimentos; pueden producirse calcificaciones, aparición de moho u otros hongos, saponificaciones, o simplemente obstrucciones por objetos que no deberían haberse colado en el sistema de canalización o que no se han desechado adecuadamente.
Además, aunque en las tuberías de PVC este sea un riesgo mínimo, puede producirse un desgaste estructural en la instalación que, a través de roturas, afecte a la canalización.
En cualquier caso, la limpieza de las tuberías de estos sistemas forma parte fundamental de su mantenimiento industrial. Existen varias herramientas para llevar a cabo esta tarea, como camiones cuba, la aplicación de productos químicos o el uso de robots para el fresado de los tubos; la elección de un método u otro dependerá de las circunstancias.
En general, el proceso de limpieza industrial de tuberías de PVC de grandes dimensiones consiste en:
- Inspección de las tuberías. Normalmente, se utilizan cámaras para observar la instalación y realizar un diagnóstico.
- Elección de la solución y herramientas de limpieza más adecuadas de acuerdo con la valoración que se haya hecho.
- Aplicación del método elegido.
- Supervisión del proceso y evaluación del resultado para garantizar que la limpieza ha sido eficaz.
- Documentación de la intervención. La monitorización constante y la implantación de un sistema de mantenimiento de las tuberías estructurado resultan muy eficaces para la prevención.
Ventajas del PVC para el mantenimiento industrial de tuberías
Pese a que el mantenimiento industrial de las tuberías de un sistema de canalización es imprescindible, la utilización de PVC en los tubos de estas instalaciones facilita mucho tanto las tareas de prevención como de limpieza.
La baja fricción que presentan estos tubos reduce la cantidad de sedimentos que se forman; además, la alta resistencia del PVC impide la corrosión o que se produzcan grietas y roturas que contribuyan a la obstrucción de la canalización. Las tuberías de PVC PipeLoc se pueden adaptar a cualquier tipo de sistema de canalización, ya que las diseñamos y fabricamos atendiendo a las necesidades concretas de cada cliente.
Para explicarnos cuáles son tus necesidades o si tienes cualquier cuestión sobre la que te podamos asesorar, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.


