Conscientes de que estas mermas son prácticamente inherentes a la producción, en PipeLoc, además de trabajar para intentar reducirlas al máximo, también nos preocupamos por reutilizar la merma que se pueda producir.
Una correcta gestión de la merma ayuda a optimizar recursos y minimizar el impacto medioambiental de nuestra actividad, y contribuye a la sostenibilidad de nuestro sistema de producción.
Qué es la merma y cuáles son sus causas más comunes
Cuando hablamos de merma en la producción, normalmente se hace referencia a una diferencia entre el stock teórico y el stock real. Lo ideal es optimizar los recursos de manera que no se produzca esa diferencia y que seamos capaces de fabricar los productos que necesitamos con la cantidad de recursos prevista. Que no haya ni desperdicio ni déficit.
La merma en industria puede referirse a los materiales que se utilizan en la producción, al producto acabado o a la energía empleada en estos procesos. Puede producirse por causas conocidas o desconocidas. Por ejemplo, puede haber una merma de materiales por robo, porque sean defectuosos o que se rompan; lo que sería una merma conocida. Pero también puede pasar que falte o sobre stock por motivos más difíciles de determinar; una merma desconocida puede producirse por robos de los que no se sea consciente, una mala planificación o errores administrativos.
Por qué se producen mermas
Una de las causas más comunes de la merma en producción es falta o mala planificación. Una buena gestión se refiere no sólo al proceso de producción, sino también a factores logísticos como el almacenamiento o la distribución de los materiales/productos, o incluso al diseño del producto, que puede no ajustarse a lo realmente demandado y resultar en una pérdida.
Para optimizar los recursos utilizados, sean materiales o energéticos, es imprescindible analizar y valorar qué se necesita, y calcular cómo suplir esa demanda en la medida justa.
Lógicamente, los procesos de producción los supervisan personas y todos somos susceptibles de cometer errores. Una merma puede estar provocada por un error humano, pero también es posible que se deba a un fallo en las máquinas o en cualquier punto de la cadena de producción.
Es muy difícil, por no decir imposible, que no se produzcan mermas en la producción. Por ello, resulta imprescindible contar con un plan para gestionar estas mermas y que su incidencia sea lo más mínima posible.
Gestión eficiente de la merma para la optimización de recursos
Nuestro compromiso con la calidad en todos nuestros procesos, desde la recepción y manipulación de materiales hasta la entrega del producto, incluye la gestión de la merma. Ésta, a su vez, forma parte de nuestro sistema de gestión ambiental, que está avalado por la norma ISO 14001.
Para lograrlo, contamos con sistemas de control de calidad, una avanzada capacidad tecnológica que aplicamos a todos los procesos y, una de nuestras señas de identidad, la personalización en la fabricación de tuberías de PVC, que nos permite atender las necesidades específicas de cada cliente o proyecto.
El sistema de gestión ambiental en el que se incluye la gestión de la merma para optimizar recursos y promover la sostenibilidad afecta a todas las fases del ciclo de producción: planificación y diseño, manufactura, y distribución. Siempre atendiendo a las necesidades del cliente y manteniendo nuestros altos estándares de calidad.
Cómo reducir la merma y optimizar recursos
Una de las claves para fomentar la sostenibilidad de los procesos de producción es detectar las áreas de mejora. Para reducir la merma, antes que nada, es fundamental saber dónde se produce y por qué, así como conocer qué tipo de merma se da y en qué cantidad.
Una vez que se tiene esta información, el siguiente paso es analizar la situación y buscar soluciones. Es importante tomar medidas tanto de prevención como de corrección.
Entre las medidas preventivas para evitar la merma, estarían una buena planificación y la personalización, es decir, tener la capacidad de adaptarse a los condicionantes de cada proyecto sin que esto suponga un problema de falta o exceso de materia prima, de almacenamiento o de transporte, entre otros. En este punto, tienen igual peso los avances tecnológicos que permiten aumentar la eficiencia de los procesos, y el conocimiento que aporta la experiencia en la fabricación de tuberías de diversos tipos, incluidos los tubos de PVC de grandes diámetros.
Una de las acciones correctivas más efectivas para reducir la merma que tenemos en PipeLoc es la apuesta por la reutilización de materiales, que forma parte integral de nuestro proceso de producción. La optimización de los recursos incluye la reutilización de cualquier desperdicio de materia prima que se haya podido producir, así como el reciclaje de tuberías. Además, mantener los estándares de calidad para garantizar la conservación de las cualidades del PVC a largo plazo también es una forma de optimizar los recursos, evitar mermas y contribuir a la sostenibilidad.


