El diseño y dimensionado de infraestructuras hidráulicas como las redes de saneamiento son elementos clave para que tengan una larga vida útil en condiciones óptimas. Aun así, la durabilidad de estas infraestructuras depende también de otros factores más allá de los cálculos relacionados con las propiedades de los fluidos o la selección de materiales.
En este artículo, repasamos algunos de los elementos que más impacto tienen en la vida útil de las canalizaciones enterradas, que son la columna vertebral de este tipo de instalaciones.
Factores que influyen en la durabilidad de las infraestructuras hidráulicas
Tanto en el diseño como en la instalación y mantenimiento de las infraestructuras hidráulicas, se deben valorar diversos factores que condicionan la durabilidad de las instalaciones. Tenerlos en cuenta ayudará a encontrar soluciones para minimizar el impacto que estos elementos pueden tener a lo largo de la existencia de las infraestructuras, así como a prevenir riesgos que podrían no solo acortar esa vida útil, sino suponer una amenaza para la integridad de la infraestructura e incluso para la seguridad de las personas o el entorno de la instalación.
Factores ambientales
En el caso de las canalizaciones enterradas, el entorno condiciona no solo la durabilidad de la instalación, sino también su diseño. Para determinar el diseño hidráulico de la red, habrá que tener en cuenta tanto la pendiente del terreno como el tipo de suelo en el que se entierren las tuberías de grandes dimensiones que se utilizan en las infraestructuras hidráulicas.
La propensión del terreno a que se produzcan deslizamientos o movimientos de tierra afecta directamente a la durabilidad de la infraestructura, especialmente si no se toman medidas preventivas que protejan las canalizaciones. Del mismo modo, la localización de las tuberías y el tipo de terreno condicionarán también la accesibilidad, es decir, la facilidad de mantenimiento de la instalación, que es fundamental para garantizar la longevidad de la red.
Por otro lado, uno de los factores relacionados con el entorno de la infraestructura hidráulica que mayor impacto tiene en su durabilidad es el clima. Se han realizado estudios que relacionan directamente los efectos del cambio climático con la durabilidad de las infraestructuras hidráulicas.
A los factores climáticos tradicionales, por ejemplo, la estacionalidad de los caudales, la cantidad de precipitaciones, la humedad o la temperatura, se suma ahora la capacidad de resistencia y resiliencia de las infraestructuras hidráulicas a los fenómenos atmosféricos extremos, que pueden causar daños en las canalizaciones tanto a corto como a largo plazo.
Se ha demostrado que diversos procesos de deterioro de las infraestructuras y los materiales que las componen son resultado de una compleja interacción entre esos componentes y factores climáticos de alto impacto como la humedad (en el aire o condensada), precipitaciones, inundaciones, viento, radiación solar, cambios bruscos de temperatura, sequías, polvo, partículas, contaminantes del aire, u horas de luz solar (tiempo de exposición).
Es interesante considerar que estos factores ambientales, además de tener un impacto directo en las canalizaciones, también afectan a las personas, a cómo la sociedad utiliza estas infraestructuras hidráulicas según las necesidades o circunstancias que provoquen los fenómenos meteorológicos.
Uso de las canalizaciones
Lógicamente, el funcionamiento habitual de las canalizaciones condicionará su durabilidad. Dependiendo del volumen de aguas transportadas, de la presencia de sedimentos o el contacto de las infraestructuras con sustancias químicas, la vida útil de las redes puede verse más o menos afectada.
Un factor importante en las canalizaciones enterradas son las cargas soportadas y la resistencia de los tubos a esos esfuerzos, tanto estáticos (peso) como dinámicos (tránsito). En ocasiones, las canalizaciones requerirán soluciones estructurales que se ajusten a condiciones fuera de estándar; para estos casos, en PIPELOC, ofrecemos un servicio de instalaciones singulares con componentes en PVC reforzado que responden a exigencias técnicas más complejas.
Ejecución de la obra
Una ejecución pobre en la instalación de las canalizaciones potencia el impacto del resto de los factores que influyen en la durabilidad de las infraestructuras hidráulicas. El mal compactado de la tierra, defectos en el alineamiento o los cerramientos de las tuberías, o la ausencia de mecanismos de protección y refuerzo de las redes, puede producir filtraciones, fisuras, un aumento de la corrosión o un mayor desgaste en general.
Las consecuencias de una mala ejecución en la instalación de las canalizaciones reducen drásticamente la vida útil de las infraestructuras, además de disparar los costes de mantenimiento (múltiples reparaciones) y de poner en riesgo la seguridad personal y medioambiental.
Mantenimiento de las infraestructuras hidráulicas
El mantenimiento, tanto si es preventivo como si se trata de revisiones periódicas de las instalaciones, es fundamental para alargar el tiempo de servicio de las infraestructuras hidráulicas.
La ausencia de un plan de conservación para las instalaciones o un mal mantenimiento son sinónimos de un servicio limitado y deficiente. Un buen mantenimiento facilita la eficiencia operativa, es decir, que las canalizaciones sean funcionales al máximo rendimiento durante mayor tiempo y con menor coste, ya que se evita tener que sustituir la infraestructura antes de lo deseado.
Se contribuye así a la sostenibilidad de las infraestructuras hidráulicas y a mejorar su resiliencia ante los cambios climáticos o el desgaste por uso.
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